Alimentación

vaso

¿Qué productos de apoyo existen para facilitar el hecho de beber a las personas mayores?

Después de conocer unas breves recomendaciones para comer y beber y conocer algunos productos de apoyo para facilitar la comida, nos fijaremos en otro tipo de productos que permiten que los mayores o dependientes puedan beber más cómodamente.

vaso

A la hora de acercarse el recipiente de la bebida a la boca, esa actividad requiere alcance, amplitud articular y fuerza suficiente de los miembros superiores, agarre y coordinación para no verter el contenido del recipiente, así como ligera extensión del cuello al ingerir la bebida.

  • Para facilitar el agarre y/o controlar mejor el temblor, hay vasos con una o dos asas. Algunos disponen de tapa con pico o con un agujero para pajitas para impedir derramar el líquido.
  • Cuando existe dificultad para realizar extensión de cuello, pueden utilizarse vasos con escotadura para la nariz o pico o pipeta regulables en angulación.
  • Para beber en posición de decúbito se pueden utilizar vasos antiderrame o vasos con pipeta que controlan el flujo de líquido.
  • Una buena opción para personas con fuerza limitada para la succión son las pajitas con sistema anti-retorno que mantienen el líquido dentro aunque se deje de succionar, evitando la ingestión de aire y reduciendo el esfuerzo.
  • Productos facilitadores:
    • Tapetes antideslizantes bajo los vasos.
    • Pajitas con doblez.

 

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(Fuente: Catálogo de Productos de Apoyo del Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas “CEAPAT”, del IMSERSO (Ministerio de Sanidad, Política Social, e Igualdad)

gluten

El paciente celíaco: la importancia de la dieta sin gluten

Ya hemos hablado de quiénes son los enfermos celíacos, personas que presentan una intolerancia al gluten del trigo, cebada, centeno y, probablemente avena, además de los síntomas que presentan y los tratamientos que necesitan. Ahora profundizaremos en la dieta sin gluten, la única que debe seguirse para saber que no se va a producir un grave problema de salud en el enfermo.

gluten

La Federación de Asociaciones de Celíacos de España presenta 13 principios básicos para hacer una dieta sin gluten, que son:

  1. No debe iniciarse una dieta sin gluten sin haber realizado previamente una biopsia intestinal que demuestre la intolerancia al mismo, por la alteración de la mucosa. La prescripción de esta dieta, sólo porque hay sospecha de intolerancia a esta proteína o por resultado positivo en la prueba de anticuerpos específicos, sin haberse realizado una biopsia intestinal que lo confirme puede ser un error que lo único que consiga es retrasar o enmascarar el diagnóstico de una posible enfermedad celíaca.
  2. La dieta debe seguirse estrictamente durante toda la vida. La ingestión de pequeñas cantidades de gluten puede producir lesión de las vellosidades intestinales, aunque no siempre estas lesiones tienen por qué ir acompañadas de síntomas clínicos.
  3. Se eliminará de la dieta cualquier producto que lleve como ingrediente trigo, avena, cebada, centeno, espelta, triticale y/o productos derivados: almidón, harina, panes, pastas alimenticias, etc.
  4. El celíaco puede tomar todo tipo de alimentos que no contienen gluten en su origen: carnes, pescados, huevos, leche, cereales sin gluten (arroz y maíz), legumbres, tubérculos, frutas, verduras, hortalizas, grasas comestibles y azúcar.
  5. El consumo de productos manufacturados conlleva asumir riesgos potenciales. Hoy en día, la lectura de la etiqueta del producto, en el momento de la compra, no es una medida del todo segura, porque aunque la legislación vigente OBLIGA a especificar el origen botánico de las harinas, almidones, féculas, sémolas y cualquier otro derivado de los cereales trigo, avena, centeno y triticale utilizados, puede llevar a confusión. Pese a todo, es conveniente leer siempre la etiqueta del producto que se compra, aunque siempre sea el mismo.
  6. Al adquirir productos elaborados y/o envasados, debe comprobarse siempre la relación de ingredientes que figura en la etiqueta. Si en dicha relación aparece cualquier término de los que se citan a continuación, sin indicar la planta de procedencia, debe rechazarse el producto, salvo que figure como permitido en la última edición de la lista de alimentos aptos para celíacos, que periódicamente actualiza la FACE.
  7. La relación de ingredientes que suele aparecer en el etiquetado de productos alimenticios que contienen o pueden contener gluten son:

Gluten, cereales, harina, almidones modificados (E-1404, E-1410, E-1412, E-1413, E-1414, E-1420, E-1422, E1440, E-1442, E-1450), amiláceos, fécula, fibra, espesantes, sémola, proteína, proteína vegetal, hidrolizado de proteína, malta, extracto de malta, levadura, extracto de levadura, especias y aromas.

  1. Como norma general, deben eliminarse de la dieta todos los productos a granel, los elaborados artesanalmente y los que no estén etiquetados, donde no se pueda comprobar el listado de ingredientes.
  2. Se ha de tener precaución con la manipulación de alimentos en bares y restaurantes (tortillas de patata que puede llevar levadura, patatas fritas hechas en freidoras que se utilizan también para freír croquetas o empanadillas, salsas ligadas con harina, rebozados, purés o cremas de verdura naturales a los que se añaden “picatostes” de pan de trigo, etc.) e igualmente en comedores escolares (ej.: si un primer plato consiste en cocido de alubias con embutido, no es una medida segura retirar el embutido y servir la alubia al celíaco, ya que si el embutido llevara gluten, quedará en la salsa). Consúltese la forma de elaboración e ingredientes en cada plato antes de consumirlos.
  3. Se evitará freír alimentos sin gluten en aceites donde previamente se hayan frito productos con gluten.
  4. Precaución con las harinas de maíz, arroz, etc. de venta en panaderías o supermercados sin certificar la ausencia de gluten. Pueden estar contaminadas si su molienda se ha realizado en molinos que también muelen otros cereales como trigo o avena.
  5. En aquellas casas en las que hay un celíaco se recomienda eliminar las harinas de trigo y el pan rallado normal y utilizar en su lugar harinas y pan rallado sin gluten o copos de puré de patata para rebozar, albardar, empanar o espesar salsas. De esta forma, muchos de los alimentos que se preparen los puede tomar toda la familia, incluido el celíaco. Precaución con los alimentos importados. Un mismo fabricante puede emplear según las distintas normativas de los países, distintos ingredientes para un producto que se comercializa bajo la misma marca comercial.
  1. Ante la duda sobre si un producto contiene gluten, no se debe consumir.

 

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(Fuente: FACE Federación de Asociaciones de Celíacos de España)

celiacos

El paciente celíaco: definición, síntomas y tratamiento

La enfermedad celíaca (EC) es un intolerancia permanente al gluten del trigo, cebada, centeno y, probablemente, avena que se presenta en individuos genéticamente predispuestos, caracterizada por una reacción inflamatoria, de base inmune, en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción tanto de macro como de micronutrientes. 

celiacos

Un porcentaje importante de pacientes, hasta el 75 por ciento, están sin diagnosticar debido, en su mayor parte, a que la EC durante años se ha relacionado, exclusivamente, con su forma clásica de presentación clínica.

Los síntomas más frecuentes son: pérdida de peso, pérdida de apetito, fatiga, náuseas, vómitos, diarrea, distensión abdominal, pérdida de masa muscular, retraso del crecimiento, alteraciones del carácter (irritabilidad, apatía, introversión, tristeza), dolores abdominales, meteorismo o anemia por déficit de hierro resistentes a tratamiento.

Sin embargo, tanto en el niño como en el adulto, los síntomas pueden ser atípicos o estar ausentes, dificultando el diagnóstico.
Síntomas típicos en diferentes etapas:

  • Infancia: vómitos, diarrea fétida abundante y grasosa, náuseas, anorexia, astenia, pelo frágil, irritabilidad, distensión abdominal, hipotrofia muscular, fallo de crecimiento, introversión, dependencia, defectos del esmalte dental. Retraso pondoestatural, dislexia, autismo, hiperactividad…
  • Adolescencia: anemia ferropénica, dolor abdominal, diarrea malabsortiva, estreñimiento, hepatitis, estomatitis aftosa, dermatitis atópica, cefaleas, epilepsias, estatura corta, retraso puberal, menarquía tardía, artritis crónica juvenil…
  • Adulto: diarrea malabsortiva, apatía, irritabilidad, depresión, astenia, inapetencia, pérdida de peso, dermatitis herpetiforme, anemia ferropénica, osteoporosis, fracturas, artritis, colon irritable, estreñimiento, abortos, infertilidad, menupausia precoz, apilexia, ataxia, cáncer digestivo…

Tratamiento de la enfermedad celíaca:

Su tratamiento consiste en el seguimiento de una dieta estricta sin gluten durante toda la vida. Esto conlleva una normalización clínica y funcional, así como la reparación de la lesión vellositaria. El celíaco debe basar su dieta en alimentos naturales: legumbres, carnes, pescados, huevos, frutas, verduras, hortalizas y cereales sin gluten, como el arroz o el maíz. Deben evitarse, en la medida de lo posible, los alimentos elaborados y/o envasados, ya que en estos es más difícil garantizar la ausencia de gluten.

La ingestión de pequeñas cantidades de gluten, de una manera continuada, puede causar trastornos importantes y no deseables.

 

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cubiertos

Productos de apoyo relacionados con la ingesta: así es más fácil comer

Hemos visto cómo unas sencillas recomendaciones para comer y beber pueden facilitar la vida a los mayores a la hora de mejorar la ingesta de alimentos. Ahora podemos profundizar en aquellos productos o utensilios que sirven en el día a día de las personas dependientes.

cubiertos

Cortar o partir la comida en trozos:

Es una actividad que requiere el trabajo coordinado de las dos manos, fuerza, agarre y movilidad en los brazos.

  • Si se dispone de una sola mano funcional, se pueden utilizar cubiertos que tengan la función de cortar y pinchar (cuchillo basculante, tenedor con cuchillo, tenedor y hoja circular cortante). Únicamente son útiles para alimentos blandos.

Existen también tenedores en los que uno de sus bordes está afilado.

En todos los casos se debe tener precaución para no cortarse los labios.

  • Si además hay falta de fuerza, los cuchillos en forma de balancín, con el mango perpendicular a la hoja, permiten el agarre en puño evitando posturas forzadas de muñeca y dedos
  • Productos facilitadores: manteles antideslizantes bajo el plato para evitar que se desplace

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Usar cubiertos para llevar la comida a la boca:

Actividad que requiere el movimiento coordinado de cada una de las articulaciones de los miembros superiores, además de agarre y coordinación mano-boca.

En función de que el alimento sea sólido o líquido y se coja con la mano o con la cuchara, requerirá mayor o menor precisión en la ejecución de la tarea. En cualquier caso, la estabilización de la muñeca es esencial para conseguir el objetivo.

Las limitaciones articulares, las deformidades en manos y dedos, la fuerza o la coordinación condicionan el modo de agarre. Por ello, debe elegirse el cubierto adecuado o adaptado a cada situación.

  • Existen cubiertos con mangos de diferente grosor, peso, forma, angulación, longitud, para diestros o zurdos, antideslizantes y cubiertos a los que se pueden acoplar diferentes mangos.
  • En caso de hipersensibilidad a materiales duros o fríos o reflejo de mordida, existen cucharas blandas, de plástico o de silicona, o metálicas recubiertas de material blando. Si hay reflejo de mordida hay que asegurarse de que este material sea irrompible
  • Si no hay posibilidad de agarre, se puede utilizar una sujeción palmar donde se introduce el mango del cubierto o una sujeción al muñón del antebrazo si se trata de una persona con amputación de mano.
  • Si existe dificultad para coger el alimento, cuando se tiene una sola mano funcional o problemas visuales, se puede adaptar al plato un reborde que impida salir al alimento, o utilizar platos con el fondo inclinado o con bordes verticales. También existen “calzaplatos” para colocarlos bajo el plato e inclinarlo.
  • Productos facilitadores:
    • Tapetes antideslizantes bajo los platos.
    • Platos hondos que contienen mejor los alimentos.

 

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Fuente: Catálogo de Productos de Apoyo del Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas “CEAPAT”, del IMSERSO (Ministerio de Sanidad, Política Social, e Igualdad)

puré

Dieta indicada para personas con trastornos de la deglución: dieta triturada

De forma general, podemos distinguir dos grandes grupos de trastornos de la deglución: por un lado, personas que padecen dificultad total para deglutir y tienen que ser alimentadas por sonda. Por otro, personas que, aunque tienen problemas para masticar y tragar, pueden llegar a alimentarse normalmente con una dieta triturada.

puré

Las posibles causas de estos trastornos son:

  • Un deterioro físico o cognitivo (ingesta insuficiente de alimentos, dificultades o cansancio al masticar, disfagia, anorexia e inapetencia, pérdida de dentición, reducción de la salivación, tumores, traumatismos, cirugía, traqueotomía, quimioterapia, radioterapia, fármacos, enfermedad de Parkinson, accidente cerebrovascular, Alzheimer u otras enfermedades neurológicas).
  • Apenas se mueven.
  • Su aparato digestivo puede tener sus funciones enlentecidas, motivando una disminución de la absorción y metabolización de los alimentos con un aporte alimenticio inferior al de las personas sanas.

 

Con esas premisas, los objetivos de una dieta triturada serán:

  • Cubrir las necesidades nutricionales del individuo.
  • Mantener una forma tradicional de alimentación (“cuchara y plato”).
  • Recuperar un peso adecuado para prevenir enfermedades asociadas a la desnutrición.

En consecuencia, estos enfermos deben ser alimentados por medio de purés, papillas, gelatinas y zumos, productos hiperprotéicos, agradables de sabor y variados.

Para evitar los posibles ATRAGRANTAMIENTOS y BRONCOASPIRACIONES (paso de alimento a la vía respiratoria) asociadas a los problemas de deglución se aconseja:

  • El entorno donde se realiza la alimentación debe ser tranquilo, relajado y sin distracciones para facilitar la concentración de la persona en el acto de comer.
  • Dar de comer siempre sentado, bien en el sillón o en la cama.
  • Despertar y motivar al enfermo antes de la ingesta del alimento.
  • Conviene cambiar los menús, que la comida sea rica, con buena presencia y a temperatura adecuada.
  • Darles la comida con una cuchara, biberón o jeringa.
  • Dar pequeñas raciones lentamente y con frecuencia. Esto evitará que la persona se canse.
  • En caso de dificultad para tragar líquidos, deben espesarse a la consistencia de yogur líquido, con polvos espesantes instantáneos que encontramos en la farmacia o con maicena.
  • Después de comer se recomienda mantener la postura incorporada entre 30 y 60 minutos.
  • Unos enfermos comen mucho, otros, en cambio apenas hay quien les haga abrir la boca; por este motivo se debe recordar que hay que tener mucha paciencia para alimentarlos bien.

 

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alimentar

¿Qué competencias y responsabilidades tiene el profesional de atención sociosanitaria en el área de la alimentación?

Los alimentos y nutrientes son preparados en el servicio de cocina y en el de farmacia o dietética (si existe en el centro), por profesionales especializados. El técnico en atención sociosanitaria participa colaborando con la enfermera/o en la prestación de estos cuidados y, de manera habitual, interviene en la alimentación del usuario por vía oral, a través de una sonda nasogástrica.

alimentar

El profesional de atención sociosanitaria interviene en:

  • la evaluación de las necesidades nutricionales del usuario.
  • ocasionalmente, en la elaboración de los preparados (como nutrición enteral).
  • la administración de los alimentos (tanto por vía oral como por vía enteral).
  • la observación y registro de los datos relacionados (peso, equilibrio hidroeléctrico, tolerancia, etc.).
  • los cuidados de higiene bucal.
  • la enseñanza y asesoramiento del usuario y su familia cuando el tratamiento dietético sea permanente.

 

Las tareas que pueden realizar los técnicos en atención sociosanitaria sería:

  • recepción, distribución, presentación y recogida de alimentos para los usuarios.
  • dar de comer y beber a aquellos que no pueden hacerlo por sí mismos.
  • colaborar en la realización del servicio de comidas tanto en el comedor como en las habitaciones, que corresponda a la dieta personalizada de la persona.
  • colaborar en la detección de posibles problemas de alimentación e informar al profesional responsable.
  • informar y ayudar al usuario para llevar a cabo las comidas.
  • colaborar en las tareas para alimentar a la persona con problemas de deglución (es decir, con problemas para tragar).
  • colaborar en la alimentación a la persona con sonda nasogástrica.
  • colaborar en el control de los alimentos ingeridos.
  • colaborar en el control de ingestas de líquidos.
  • colaborar en la administración de hidratación oral y gelatinas.
  • actuar en casos de vómitos.
  • actuar en caso de atragantamiento.

 

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cuidados

¿Qué cuidados de higiene personal y nutrición necesita una persona con Alzheimer?

Hay que saber que una buena higiene del mayor enfermo es importante para encontrarse bien y mantener una buena imagen. También es necesario para prevenir complicaciones físicas (irritaciones, heridas, infecciones, úlceras), psicológicas (alteraciones de la autoestima, trastornos de conducta como agresividad, negación, etc.) y sociales (rechazo, disminución de la participación de actividades y aislamiento social).

cuidados

A las personas con demencia hay que animarlas a mantener la higiene y no perder el hábito diario. En las últimas fases de la enfermedad, será necesario supervisar o ayudar en lo que necesiten. Mantener las capacidades que poseen, haciéndoles sentir autónomos y seguros. El cuidado de la boca, especialmente, es de gran importancia por la función que desempeña en una correcta alimentación.

 

Pautas a seguir:

  • El baño o ducha debe ser una actividad placentera, teniendo especial cuidado con la temperatura del agua.
  • Siempre que sea posible deje que se lave, peine o afeite solo, proporcionándole el tiempo necesario.
  • Explique los pasos a seguir guiándole con ligera ayuda.
  • Realice el lavado del cabello lo último para evitar agitación.
  • Seque concienzudamente los pliegues, especialmente en pies y manos. Se requiere el cepillado de los dientes y de la lengua con un cepillo suave, después de cada comida y antes de ir a dormir.
  • En el caso de la dentadura postiza, debe limpiarse como mínimo una vez al día, con un cepillo de fibras duras y guardarla en un vaso de agua que se cambiará diariamente.

El mejor resumen que se puede hacer es que una buena higiene hace sentirse mejor, además de proporcionar una buena imagen.
 

Nutrición

Un adecuado aporte nutricional es importante para el mantenimiento de la salud y de la calidad de vida. En el enfermo con Alzheimer el aporte nutricional necesario puede verse alterado, perdiendo peso desde los primeros estadios y evolucionando a la malnutrición y desnutrición.

Los factores que influyen son:

  • Insuficiente ingesta: la depresión o ansiedad disminuye el apetito. Los trastornos de memoria y de juicio interfieren en la compra, almacenamiento y cocinado de la comida.
  • La propia enfermedad y el aumento de actividad física (vagabundeo) elevan el gasto energético.
  • Los trastornos de masticación y la deglución dificultan la toma de alimentos.

 

Pautas a seguir:

  • En las primeras fases se le debe hacer partícipe de la compra y elaboración de la comida. Esto le ayudará a mantener la actividad y estimular la memoria.
  • Debe intentar mantener el horario y el lugar de las comidas. El servicio de mesa será lo más sencillo posible, suprimiendo objetos que puedan confundirlo.
  • Cuando aparezcan problemas para manejar los cubiertos, se le dará de uno en uno y más tarde se le dejará comer con los dedos.
  • El ambiente debe ser tranquilo, sin estímulos externos como la televisión o la radio, para evitar que se distraiga.
  • No debe obligarle a comer por fuerza, utilice las estrategias de distracción con tono tranquilo y suave.
  • Una buena estrategia a la hora de comer es ponerse enfrente para que pueda imitar sus mismos actos.
  • En las fases avanzadas, cuando no sea capaz de masticar, lo más indicado es la alimentación triturada.
  • Cuando aparezcan atragantamientos, debe de mantener una dieta de textura uniforme, aportando líquidos en forma de gelatinas y sólidos triturados con espesantes (copos de puré de patata o espesantes comerciales).

Es muy importante vigilar el peso y la alimentación del enfermo, ya que las necesidades energéticas se incrementan con el progreso de la enfermedad.

 

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comer

La ingesta de alimentos: recomendaciones para comer y beber

Comer consiste en llevar a cabo las tareas y acciones coordinadas relacionadas con ingerir los alimentos servidos, llevarlos a la boca y consumirlos de manera adecuada para la cultura local, así como cortar o partir la comida en trozos, abrir botellas y latas, usar cubiertos, etc. Beber consiste en sujetar el vaso, llevarlo a la boca y tragar de manera adecuada para la cultura local, mezclar, revolver y servir líquidos para beber, o hacerlo a través de un producto de apoyo.

comer

Para realizar estas actividades, es preciso tener buen control cefálico y de tronco, amplitud articular y fuerza suficiente en los miembros superiores, capacidad de hacer prensión con los dedos para coger los cubiertos, alimentos o vasos, además de control de la deglución.

 

Recomendaciones generales:

  • Postura correcta en sedestación, es decir, en la manera de mantenerse sentado de forma autónoma, para facilitar la deglución y el tránsito del alimento.
  • Apoyar los codos en la mesa para mejorar la coordinación y reducir el peso del brazo.
  • Poner la comida dentro del campo visual y al alcance del usuario.
  • Si la persona es usuaria de silla de ruedas, la altura de la mesa debe ser suficiente para aproximarse introduciendo los reposabrazos debajo. Además, la silla debe proporcionar los controles posturales necesarios.

 

Recomendaciones en caso de personas con deficiencia visual:

  • Colocar los utensilios de comida siempre en la misma disposición.
  • Contrastar el color de la superficie de apoyo con los utensilios para evitar errores o falta de visibilidad.
  • Explicar la disposición de los alimentos en el plato, según las horas del reloj.

 

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(Fuente: IMSERSO, Ministerio de Sanidad, Política Social, e Igualdad)

puré

Dietas para reducir el ácido úrico, dieta de protección gástrica y dieta progresiva

Cada persona tiene unas necesidades nutricionales diferentes, por lo que en la mayoría de centros de atención sociosanitaria disponen de muchos tipos distintos de dietas. De hecho, las hay específicas para reducir el ácido úrico, para la protección gástrica y progresiva, es decir, para recuperar poco a poco la ingesta de alimentos tras una diarrea o un proceso vomitivo.

puré

Dieta para reducir el ácido úrico

El ácido úrico es un químico creado cuando el cuerpo descompone sustancias llamadas purinas, las cuales se encuentran en algunos alimentos y bebidas, como el hígado, las anchoas, la caballa, las judías o la cerveza.

La mayor parte del ácido úrico se disuelve en la sangre y viaja a los riñones, desde donde sale a través de la orina. Si el cuerpo produce demasiado ácido úrico o no lo elimina suficientemente, la persona puede enfermar. Los altos niveles de ácido úrico en el cuerpo se denominan hiperuricemia.

La gota es una de las formas de artritis más dolorosas. Ocurre cuando se acumula demasiado ácido úrico en el cuerpo.

Las características de las dietas indicadas para las personas que quieren reducir el ácido úrico son:

  • Alimentos prohibidos: vísceras, embutidos, cerdo, anchoas, sardinas, arenques, truchas, mariscos, tomates, coliflor, espárragos, legumbres, quesos cremosos y bebidas alcohólicas.
  • Alimentos permitidos: carne de pollo, pavo, pescados blancos, verduras, frutas frescas acuosas, leche y huevos (preferentemente sin yema).
  • Es recomendable beber abundante agua y hacer ejercicio físico según las posibilidades y el estado físico del individuo.

 

Dieta de protección gástrica

Está indicada para gastritis (proceso inflamatorio del estómago, de la capa más interna de su pared, específicamente de la mucosa gástrica), úlceras gástricas o duodenales (herida más o menos grande en la mucosa gástrica o duodenal que se extiende con una profundidad variable).

Sus características son:

  • Ofrecer al enfermo cantidades pequeñas de alimentos, a intervalos frecuentes; es decir, comer poco y a menudo.
  • Alimentos prohibidos: carnes fibrosas, embutidos, caldos preparados, té, café, alcohol, especies, vinagre, frutas y zumos ácidos, grasas, vegetales crudos como la lechuga y el tomate, la piel de la fruta, frutos secos, pescados azules y mariscos.
  • Alimentos recomendados: leche, huevos, pescados blancos, carnes de pollo y pavo (no de cerdo ni de caza), ternera, pan, purés de legumbres, de verduras cocidas, patatas (no fritas), hortalizas, arroz, pastas y galletas.
  • Preparar los alimentos asados, cocidos y a la plancha.
  • Evitar los aderezos y los condimentos fuertes.
  • Evitar los alimentos que no se digieran bien, aunque no vengan recogidos en los párrafos anteriores.

 

Dieta progresiva

Está indicada después de un proceso diarreico o de vómitos, introduciendo poco a poco los alimentos.

Fases:

  • Dieta absoluta: no se ingiere nada por boca, excepto suero oral. Si la persona tampoco tolera este tipo de aporte, habrá que realizarlo a través de una vía intravenosa.
  • Dieta líquida: constituida por líquidos claros como caldos, infusiones, zumo de naranja colado, agua, etc. Deben tomarse a temperatura ambiente, en pequeñas cantidades y frecuentemente para evitar vómitos.
  • Dieta semilíquida: incluye purés, leche, yogurt, natillas y similares. Indicada para personas con problemas de masticación.
  • Dieta blanda: está indicada cuando hay incapacidad de tolerar la dieta normal y como paso previo después de la dieta líquida a la dieta normal.

 

Sus características son:

  • Debe ser variada y fácil de digerir.
  • Alimentos recomendados: leches, flanes, huevos pasados por agua o escalfados, tortilla francesa, pescados hervidos, aves de corral (pechuga de pollo), jamón de york, cereales de trigo, galletas, maíz, arroz, frutas hervidas, zumos, batidos, caldos, papillas y purés.
  • Alimentos desaconsejados: frutas y hortalizas crudas, cereales integrales, carne de ternera o cerdo y condimentos fuertes.

 

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arroz

Tipos de dietas: astringente y laxante

Tanto el estreñimiento como la diarrea son trastornos de la función intestinal. En un caso se trata de una ausencia de deposiciones mientras por otro, todo lo contrario, evacuaciones líquidas continuadas. Para combatir ambos problemas hay dietas especializadas, enfocadas a que el intestino vuelva lo antes posible a su trabajo habitual.

 arroz

Dieta astringente

La diarrea ocurre cuando se presentan evacuaciones líquidas frecuentes causadas por la introducción de gérmenes al organismo (amibas, bacterias y virus) mediante el consumo de agua y alimentos contaminados o por contacto con utensilios para comer y beber sin lavar correctamente. La dieta astringente está indicada en el tratamiento de la diarrea.

Sus características para la elaboración son:

  • Período inicial de ayuno absoluto entre 4 y 12 horas; si se prolonga, consumir preparados de suero oral de farmacia o casero (a 1 litro de agua hervida durante 5 minutos se debe añadir el zumo de un limón, dos cucharadas soperas de azúcar, media cucharada de sal y una cucharadita de bicarbonato).
  • Comenzar con pequeñas cantidades de agua de arroz y de zanahoria, agua y té flojo (sin o con muy poco azúcar).
  • A continuación, añadir pollo o pescado hervido, pan blanco tostado y jamón york, plátano y manzana sin piel, membrillo o yogurt natural sin azúcar.
  • Ir normalizando poco a poco el plan de comidas no utilizando las hortalizas y frutas, la leche, alimentos grasos y guisos hasta la normalización del proceso.
  • Evitar café y zumos.

 

Dieta laxante

El estreñimiento es una afección que se define casi siempre como el hecho de tener una deposición menos de tres veces por semana. Frecuentemente se asocia con heces duras o difíciles de evacuar. Usted puede presentar dolor mientras se evacuan las heces o puede ser incapaz de tener una deposición después de hacer fuerza. La dieta laxante está indicada en enfermos tanto con estreñimiento ocasional como crónico.

Características para su elaboración:

  • Se debe incrementar el consumo de fibra vegetal, consumiendo pan integral, cereales de grano entero, legumbres con sus cubiertas, frutas con piel (especialmente ciruela, kiwi, naranja, mandarina, sandía, etc.), hortalizas y verduras.
  • Se debe evitar el consumo de huevos cocidos, arroz, chocolate, leche, quesos y bebidas alcohólicas.
  • Se recomienda ingerir un vaso de agua tibia en ayunas y tomar de 2 a 3 litros de agua diarios.
  • Se recomienda ejercicio físico según las posibilidades y el estado físico del individuo, especialmente caminar.

 

Anteriormente ya hablamos de otros tipos de dietas: dietas pobres en grasa y pobres en sal y también dieta hipocalórica y dieta para diabéticos. ¿Te interesa el mundo de la alimentación? Mira este curso en Intervención en la Atención Higienico-Alimentaria en Instituciones.

pescado

Otros tipos de dietas que debemos conocer: dieta pobre en grasa y dieta pobre en sal

Ya descubrimos hace algunas semanas en qué consisten dos tipos de dietas, la dieta hipocalórica y la dieta para diabéticos. Ahora conoceremos otras dietas que también se utilizan normalmente en centros de atención sociosanitaria: la dieta pobre en sal y la dieta pobre en grasa.

pescado


Dieta pobre en sal o hiposódica

El cuerpo necesita sal para trabajar apropiadamente, ya que contiene sodio, y éste ayuda a que su cuerpo controle muchas funciones. Sin embargo, demasiado sodio en la alimentación puede ser malo para las personas.

Esta dieta hiposódica o sin sal está indicada en la hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, cardiopatías, edemas, cirrosis hepática e insuficiencia renal. No debemos olvidar que los alimentos contienen sal y que el concepto de dieta hiposódica es evitar los alimentos con alto contenido de sal y sobre todo no añadir ésta a los mismos.

Sus características son:

  • No está permitida la sal en la mesa ni en la condimentación de los alimentos.
  • Se suprimen los alimentos ricos en sal como las conservas, embutidos, tocino, precocinados, platos enlatados, carnes grasas como el cerdo, lechón y derivados del cerdo en general, caldos en cubitos, sopas de sobre, polvos para flan, jamón serrano o de york, quesos, aceitunas, pan con sal, galletas saladas, mantequilla, verduras y pescados salados y ahumados.
  • Alimentos recomendados: aceite de oliva en crudo, nunca frito, pescados blancos y azules frescos, verduras de hoja consumidas preferentemente en crudo, legumbres, frutas con piel y cereales, preferiblemente integrales.
  • Es importante tener en cuenta que algunos alimentos son ricos en sodio (sal) y hay que consumirlos con moderación, como las espinacas, acelgas, nabos, zanahorias, melón, ciruela, manzana o albaricoque.
  • Beber abundante agua.
  • No utilizar bicarbonato sódico.
  • Tener precaución con las aguas minerales que pueden estar enriquecidas con bicarbonato sódico.
  • Realizar ejercicio físico según las posibilidades y el estado físico del individuo.


Dieta pobre en grasas

Una dieta baja en grasa es un plan alimenticio con un bajo contenido de grasa en general, de grasa no saludable y de colesterol. Esta dieta está indicada para disminuir y controlar los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, así como para la protección biliar.

Sus características son:

  • Suprimir los siguientes alimentos: mantequilla, leche entera, nata, quesos con curación, chocolates, dulces, yema de huevo, aceite de coco, tocino, manteca de cerdo, beicon, embutidos, carnes grasas y vísceras, bebidas alcohólicas y azucaradas, frutos secos, crustáceos, mariscos y platos precocinados.
  • Alimentos recomendados: leche desnatada, pan, verdura, fruta, legumbres, carnes poco grasas (pollo, conejo, ternera…), pescado, aceite de oliva (en pequeñas cantidades), cereales y derivados.
  • Los alimentos se prepararán eliminando grasas: cocción, asados y plancha.
  • Beber abundante agua y hacer ejercicio físico según las posibilidades y el estado físico del individuo.

 

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Tipos de dietas: dieta hipocalórica y dieta para diabéticos

Tanto en los centros de atención residencial como en los propios domicilios, los mayores deben tener muchar atención a su dieta. Por eso, es muy habitual que, atendiendo a sus patologías o a sus carencias, deban seguir algún tipo de restricción alimentaria. Aquí explicaremos en qué consisten dos de estas dietas: la hipocalórica y la específica para diabéticos.

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Dieta hipocalórica

Es aquel régimen dietético que fundamenta su aplicación en la restricción calórica diaria o la reducción en la ingesta de alimentos (que aportan calorías). Es la más habitual de las dietas que aplican y diagnostican los médicos en los casos de sobrepeso y obesidad.

Sus características son:

  • Las calorías que se consuman serán inferiores a las que se gasten.
  • Se reducen de la dieta las grasas y los hidratos de carbono.
  • Se mantienen las proteínas, minerales, vitaminas y agua.
  • Se reparten en 4 ó 5 tomas la cantidad de alimentos a ingerir en el día.
  • Será el médico quien indicará las calorías que debe aportar la dieta.
  • Es aconsejable hacer ejercicio y beber agua en cantidad.


Dieta para diabéticos

Tener diabetes aumenta el riesgo de desarrollar otros problemas como enfermedades cardíacas, presión arterial alta, neuropatía y enfermedad renal crónica. Comprender y seguir una dieta para diabéticos es el primer paso para controlar el nivel de azúcar en sangre.

La dieta está indicada para prevenir la hiperglucemia (exceso de azúcar en sangre), la hipoglucemia (disminución de glucosa en sangre) y para obtener el peso corporal ideal, manteniendo las cifras de colesterol y triglicéridos a niveles normales.

Sus características son:

  • La disminución del número de calorías de la dieta para llegar al peso ideal.
  • La ingesta de alimentos debe ser regular, repartiendo la ingesta en 5 ó 6 comidas (desayuno, a media mañana, almuerzo, merienda, cena y antes de acostarse).
  • Alimentos prohibidos: azúcar y dulces.
  • Alimentos restringidos: grasas animales, cereales y derivados y legumbres.
  • Alimentos recomendados: edulcorantes, frutas y verduras, carne de ternera, pollo y conejo, pescados y aceites vegetales (en pequeñas cantidades). Daremos el 45% de las calorías totales en forma de hidratos de carbono complejos (pan, patatas o pastas).
  • Los alimentos pueden cocinarse de cualquier forma, excepto frituras, y condimentar con poca sal.
  • Es aconsejable beber abundante agua y no tomar bebidas alcohólicas ni con gas.
  • Se debe realizar ejercicio físico según las posibilidades y el estado físico del individuo.

 

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Todo lo que necesitas saber sobre la alimentación por sonda

La nutrición por sonda es un método sencillo, seguro y eficaz que te ayudará a conseguir y mantener un correcto estado nutricional. Es una manera de tomar alimentos a través de una sonda colocada por personal sanitario cualificado. La forma de administrar el alimento será indicada por el médico o la enfermera.

 

Hay dos tipos de sondas:

Sonda nasogástrica: es un tubo especial que se introduce por la nariz y llega hasta el estómago.

Gastrostomía: es un tubo o sonda de alimentación que se implanta directamente en el estómago con anestesia local. Esta técnica se realiza exclusivamente en el ámbito hospitalario.

 

Normas generales para la correcta alimentación:

  1. Colocación del paciente:
  • Paciente sentado en una silla o en la cama (con ayuda de almohadones). Esta posición debe mantenerse durante la comida y hasta una hora después de terminar la alimentación, para evitar el reflujo de la comida y posibles broncoaspiraciones.
  1. Preparación del alimento:
  • Lavarse las manos antes de cualquier manipulación.
  • Comprobar la fecha de caducidad del bote de alimento.
  • Se debe administrar a temperatura ambiente, ya que si está demasiado frío puede provocar diarrea.
  • Agítelo bien antes de usarlo.
  • Si no utiliza todo el producto, debe guardarlo en la nevera y puede volver a usarlo hasta 24 horas después como máximo.
  • Tener preparada una jeringa para alimentación por sonda y agua mineral embotellada.
  1. Administración del alimento:
  • Comprobar la posición correcta de la sonda antes de cada toma (graduación en centímetros).
  • Vierta la cantidad de dieta necesaria en un recipiente limpio y graduado en milímetros.
  • Abra el tapón de la sonda.
  • Aspire el contenido del recipiente con la jeringa. No debe tener burbujas.
  • Introducir la jeringa en la sonda.
  • Iniciar la alimentación de forma lenta para facilitar tolerancia y evitar complicaciones.
  • Para finalizar introduciremos unos 50 ml de agua para eliminar de la sonda restos de alimento.
  • Se deben administrar a lo largo del día varias tomas de agua para mantener una adecuada hidratación del enfermo (en torno a 1 litro diario).
  • Debemos lavar la jeringa con agua jabonosa y aclararla bien una vez finalizada la alimentación.
  1. Administración de medicamentos:
  • Los medicamentos deben triturarse por completo, hasta que queden en un polvo fino.
  • Se disuelven en 20 o 30ml de agua y se administran con la jeringa.
  • Debemos pasar agua a través de la sonda después de administrar la medicación para evitar que se obstruya.
  • El horario de la toma de medicación se lo indicará su médico.

 

En otros posts ya te hemos hablado de los cuidados que necesita un paciente con sonda nasogástrica o gastrostomía. Recuerda que si quieres trabajar en este campo, muy pronto necesitarás el Certificado de profesionalidad, un título oficial que puedes conseguir con este curso.

 

(Fuente: Consejería de igualdad, salud y políticas sociales de la Junta de Andalucía. Servicio andaluz de salud)

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Alimentación y nutrición: factores y dietas más frecuentes

Una vez que hemos analizado las diferencias entre alimentación y nutrición, demos un paso más en este campo, conociendo las dietas más frecuentes y los factores que condicionan lo que comemos a diario.

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Entre las características de las personas con dependencia, existen factores que influyen en la nutrición y que debemos tener en cuenta:

  • Tienen menos sensibilidad en los órganos de los sentidos (vista, gusto, olfato).
  • Dificultad en la masticación, salivación y deglución.
  • Digestiones más pesadas.
  • Estreñimiento frecuente.
  • Menor sensación de sed.
  • Ignorancia y hábitos dietéticos deficientes.
  • Mayor frecuencia de enfermedades e ingesta de medicamentos.
  • Soledad e institucionalización.
  • Dificultades físicas y económicas para conseguir alimentos.
  • Enfermedades (el médico nos indicará qué tipo de dieta es la más adecuada en nuestro caso).

 

Los tipos de dietas más frecuentes que nos podemos encontrar son:

  • Dieta hipocalórica: indicada en el sobrepeso y la obesidad.
  • Dieta para diabéticos: indicada para prevenir la hiperglucemia (exceso de azúcar en sangre), la hipoglucemia (disminución de glucosa en sangre) y para obtener el peso corporal ideal, manteniendo las cifras de colesterol y triglicéridos a niveles normales.
  • Dieta pobre en sal: indicada en la hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, cardiopatías, edemas, cirrosis hepática e insuficiencia renal. No debemos olvidar que los alimentos contienen sal y que el concepto de dieta hiposódica es evitar los alimentos con alto contenido de sal y, sobre todo, no añadir ésta a los mismos.
  • Dieta pobre en grasas: indicada para disminuir y controlar los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, así como para protección biliar.
  • Dieta para reducir ácido úrico: indicada en el tratamiento de la gota o hiperuricemia.
  • Dieta de protección gástrica: indicada para gastritis, úlceras gástricas, úlceras duodenales…
  • Dieta progresiva: indicada después de un proceso diarreico o de vómitos, introduciendo poco a poco los alimentos.
  • Dieta astringente: indicada en el tratamiento de la diarrea.
  • Dieta laxante: indicada en enfermos con tratamiento ocasional o crónico.
  • Dieta indicada para trastornos de la deglución.

 

¿Te gustaría trabajar cuidando a personas dependientes en su casa? Para ello, necesitas el Certificado de profesionalidad de Atención sociosanitaria a personas dependientes en el domicilio y con éste curso podrás conseguir el título oficial.

(Fuente: Consejería de igualdad, salud y políticas sociales de la Junta de Andalucía. Servicio Andaluz de Salud)

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Complicaciones más frecuentes en la alimentación con sonda y posibles soluciones

Cuando algunas personas necesitan de ayuda tanto para poder alimentarse como para tomar medicamentos se les coloca una sonda nasogástrica o se les practica una gastrostomía, aunque de vez en cuando pueden producir problemas.

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Éstas son las complicaciones más frecuentes:

  • Si se irrita la nariz (sonda nasogástrica), debemos:
    • Cambiar la posición de la sonda para que no presione sobre el mismo punto.
    • Aplicar una solución desinfectante o lavar la zona con agua jabonosa.
    • Cambiar el esparadrapo o tirita cada día.
    • En caso de enrojecimiento o lesión, cambiar la sonda de fosa nasal.

 

  • Si se obstruye la sonda, lo mejor para desobstruirla son las bebidas de cola, agua tibia o aceite (con poca cantidad es suficiente). Si no lo consigue, avise a la enfermera.

 

  • Si la sonda se sale al exterior, no intente volver a colocarla. Avise urgentemente al médico o enfermera.

 

  • Si presenta náuseas o vómitos, debemos:
    • Colocar al paciente en posición incorporada de 30 a 45 grados y con la cabeza de lado.
    • Parar la administración de alimento.
    • Reiniciar la nutrición al cabo de 1 ó 2 horas y, si persisten los vómitos, avisar al médico.
    • Las posibles causas de los vómitos pueden ser la posición incorrecta del enfermo, la rápida administración del alimento, excesivo contenido gástrico (todavía no se ha terminado de digerir la toma anterior), o derivadas de la alimentación o medicación.
    • Parar la nutrición de 1 a 2 horas.
    • Pasado ese tiempo, reiniciar la nutrición, y si persiste la diarrea, avisar al médico.

 

  • Si se produce diarrea:

Las posibles causas de la diarrea pueden ser que el alimento pase demasiado rápido, o que esté demasiado frío, que el alimento esté en malas condiciones, que sea un producto inadecuado para nuestro enfermo o que las normas de higiene no se cumplan.

 

  • Si se produce tos intensa, cambio en la coloración de la cara, febrícula o fiebre, la respiración es más rápida y superficial de lo habitual, podemos sospechar una BRONCOASPIRACIÓN.

En este caso debemos:

  • Parar la administración de la alimentación.
  • Colocar al paciente en posición incorporada y de lado.
  • Avisar al médico ya que es la complicación más grave y quizás la más frecuente en los pacientes con sonda. 

 

¿Sabes que tenemos un curso especializado en Intervención en la Atención Higienico-Alimentaria en Instituciones? Pincha aquí y descubre cómo hacerte con él.

(Fuente: Consejería de igualdad, salud y políticas sociales de la Junta de Andalucía. Servicio andaluz de salud)

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Diferencias entre alimentación y nutrición y sus características generales

La alimentación es uno de los factores que más influye en la salud, pero debemos diferenciar los conceptos de alimentación y nutrición.

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La alimentación es el acto voluntario por el cual ingerimos alimentos para satisfacer el apetito y el hambre, mientras que el concepto de nutrición hace referencia al proceso fisiológico involuntario que nuestro organismo lleva a cabo para capturar los nutrientes que precisa para poder mantener la vida.

Una alimentación equilibrada, según la OMS, es la que cubre las necesidades de todo individuo, sea cual sea su edad, sexo y estado fisiológico, y contribuye a mantener un estado de salud óptimo.

Una alimentación sana debe contener:

  • Abundantes proteínas, que fortalecen el tejido muscular y la piel. Éstas se encuentran en las carnes rojas, el pescado azul, leche, huevos y verduras frescas.
  • Los hidratos de carbono, glúcidos o azúcares, nos proporcionan sobre todo las calorías. Se encuentran en los cereales, legumbres, patatas, pastas, refrescos y frutas.
  • También pueden formar parte de la comida las grasas, porque mejoran el sabor de los alimentos además de realizar funciones específicas (sirven de vehículo a las vitaminas, reducen la secreción ácida del estómago y regulan su actividad muscular). Sin embargo, los aceites refritos, los quesos (fuertes o curados) o los tocinos no son beneficiosos. Son preferibles otras grasas como el aceite de oliva, o las del salmón, la sardina, etc. Los fritos pueden producir trastornos digestivos.
  • El consumo adecuado de vitaminas se logra dando de comer al enfermo hortalizas, verduras y frutas.
  • Los alimentos deben saber ricos pero sin ser excesivamente refinados (porque carecen de fibra) o precocinados (porque tienen con frecuencia conservantes y colorantes nocivos). La ingesta de fibra (pan integral, legumbres con piel, cereales, etc.) favorece la actividad intestinal y evita el estreñimiento.
  • Es necesario tomar abundantes líquidos, ya sea en forma de agua, zumos, sopa…
  • Debe adaptarse a las diferentes patologías que la persona asistida puede tener (como diabetes, insuficiencia cardiaca, colesterol elevado, etc…).

Para ahondar en este tema, te recomendamos el curso de Apoyo Domiciliario y Alimentación Familiar, donde te formarás en este campo.

(Fuente: Consejería de igualdad, salud y políticas sociales de la Junta de Andalucía. Servicio Andaluz de Salud)

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Así se debe cuidar a un paciente con sonda nasogástrica o con gastrostomía

Muchas personas necesitan de ayuda para poder alimentarse o tomar medicamentos, bien sea porque están en coma y no tienen manera de ingerir nada de forma voluntaria, o bien porque se niegan por alguna razón a alimentarse o curarse. Para esos casos se utilizan las sondas nasogástricas (tubos que se introducen por la nariz y se conectan con el estómago) o las gastrostomías (un orificio que se practica en la pared del abdomen para introducir una sonda de alimentación en el estómago).

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Cuidados básicos del paciente con sonda:

  • Hay que limpiar la boca tras cada toma de alimento o al menos dos veces al día. Para ello deben cepillarse los dientes y la lengua con un antiséptico o elixir, intentando que no se trague líquido.
  • Hidratar los labios con crema de cacao o vaselina al menos dos veces al día.
  • También se deben limpiar las fosas nasales con cuidado, utilizando un bastoncillo de algodón humedecido con agua caliente o templada.
  • Aplicar crema hidratante en los orificios nasales para evitar irritaciones.

 

Cuidados de la sonda nasogástrica:

  • Lavar la sonda con agua jabonosa diariamente y secarla bien.
  • Limpiar el tapón de la sonda cuidadosamente y secarlo bien para evitar que se quede pegado.
  • Cada día es conveniente apoyar esta sonda en un lugar diferente para evitar que la piel se lesione.
  • Cambiar el esparadrapo o tirita cada día.
  • Si nota que la sonda se oscurece, presenta grietas u orificios, avise a su médico o enfermera.
  • El cambio de la sonda lo indicará el médico o enfermera cuando lo crea oportuno (el tiempo máximo recomendable es de 6 meses).

 


Cuidados de la gastrostomía:

  • Si la sonda está insertada en el estómago (gastrostomía), debe limpiarse cada día la zona de la piel donde está colocada con agua templada y jabón, así como las conexiones. Mantener la zona de inserción bien seca.
  • El soporte externo de la sonda puede levantarse ligeramente y girarse para limpiarlo sin tirar bruscamente. Debe quedar apoyado sobre la piel sin ejercer presión.
  • Una vez al día debe girarse la sonda para evitar adherencias.
  • Para fijar la sonda de gastrostomía, podemos poner esparadrapo hipoalergénico aprovechando la flexión natural de la misma.
  • El cambio de la sonda lo indicará el médico o enfermera cuando lo crea oportuno (el tiempo máximo recomendable es de 3 meses).
  • Si nota que la sonda se oscurece, presenta grietas u orificios, avise a su médico o enfermera.

Para saber más y formarte en este campo, te recomendamos el curso en Higiene y atención Sociosanitaria Domiciliaria.

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¿Entiendes la información que viene en los alimentos? Cuestión de etiqueta

Entender las etiquetas de los alimentos no siempre es fácil. Cantidad neta, denominación de venta, la letra “E” seguida de números… son conceptos que aparecen en ellas y que es necesario tener claros para no comprar productos que puedan provocarnos alergias o no sean recomendables para nuestra dieta (o la de la persona que cuidamos). Desde masquemayores.com te explicamos la información básica de las etiquetas alimentarias para que ir al súper sea más fácil. ¡Toma nota!

La etiqueta de los alimentos debe figura en el envase e incluir una información básica:

  • Denominación de venta: Nombre, marca y estado físico del producto. No se puede sustituir por una marca comercial o de fábrica o una denominación de fantasía.
  • Marcado de fechas: Indica la duración mínima o la fecha de caducidad. Hay productos que no necesitan incluirla. Se trata de frutas, hortalizas, sal, vinagre… 
  • Lote: Muestra el conjunto de unidades de venta del producto. Es una identificación que llevan todos los productos elaborados bajo las mismas circunstancias o con la misma masa. Consta de la letra “L” seguida del número de lote. 
  • Lista de ingredientes: Aparecen en orden decreciente de cantidad y los aditivos utilizados. Es uno de los aspectos en que más debemos fijarnos, sobre todo si existen alergias. Los aditivos aparecen con números precedidos de la letra “E”. Atención a aquellos productos con muchos de estos códigos, ya que significará que tienen muchos colorantes, potenciadores de sabor o edulcorantes. 
  • Peso neto: Indica el peso del contenido. También se especifica el peso escurrido cuando el producto es sólido. 
  • Identificación de la empresa: Toda etiqueta debe llevar el nombre, razón social y la dirección del fabricante envasador o importador del producto. 
  • Lugar de origen o procedencia: Recoge a qué país de origen pertenece el producto.  En el caso de los países de la Unión Europea se indicará sólo cuando su omisión pudiera inducir a error sobre el origen o procedencia real. 
  • Grado alcohólico:  Debe aparecer en la etiqueta siempre que la graduación sea superior a 1,2%. 
  • Modo de empleo: Cuando su indicación sea necesaria para hacer uso adecuado del producto alimenticio. 

A la hora de hacer la compra es importante no dejarse llevar por las supuestas propiedades terapéuticas, preventivas o curativas de algunas marcas o productos. Normalmente son sólo reclamos publicitarios. Además, en la medida de lo posible, apuesta por los productos de temporada y los que se produzcan cerca de donde tú vivas.

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Cada 6 segundos fallece una persona por diabetes, ¿suficiente para tomar nota cómo prevenirla?

El 14 de noviembre es el Día Mundial de la Diabetes. Actualmente más de 382 millones de personas tienen esta enfermedad, que causó 5,1 millones de muertes en 2013, según la Fundación Diabetes. Esto supone que cada 6 segundos fallece una persona por esta patología. Las cifras van en aumento. Por eso, la prevención es fundamental. Desde masquemayores.com hoy nos centramos en la alimentación. Toma nota de estos 10 consejos si quieres reducir el riesgo de tener diabetes tipo 2.

  1. Elige agua, café o té sin azúcar en lugar de zumos envasados, refrescos u otras bebidas azucaradas.
  2. Come diariamente al menos 3 raciones de verduras; la más aconsejable es la de hoja verde como espinaca, lechuga o berzas. Las legumbres (garbanzos, lentejas, guisantes…) también se pueden incluir con frecuencia en la dieta.
  3. Consume hasta 3 piezas de fruta fresca al día.
  4. Opta por frutos secos, fruta o yogur sin azúcar para picar entre horas. 
  5. Limita la ingesta de alcohol. 
  6. Mejor la carne blanca, de aves y pescado en lugar de carnes procesadas o rojas. 
  7. Sustituye el pan y arroz blanco por el  integral. La pasta integral en vez de la refinada. 
  8. Decántate por grasas insaturadas (aceite de oliva) en lugar de saturadas (mantequilla, aceite de coco o de palma).  
  9. Toma un desayuno saludable que incluya fruta fresca, frutos secos o semillas, cereales bajos en azúcar… Evita los fritos, la bollería o los zumos envasados.
  10. Huye de las “dietas milagro”  y los productos que ofrecen perder peso en muy poco tiempo.

Mantener un peso normal y practicar una actividad física con regularidad son fundamentales. Desde masquemayores.com te recordamos que el sedentarismo y la obesidad son dos de los factores principales de riesgo de la diabetes.

 

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10 Trucos para que cocinar para uno solo sea menos aburrido

Más de millón y medio de mayores españoles viven solos, según datos de la Federación de Amigos de los Mayores. Para muchos de ellos un gesto tan cotidiano como comer puede convertirse en algo aburrido de lo que rehuyen. Desde masquemayores.com hoy te ofrecemos unos trucos para que cocinar para uno sea más llevadero.

  1. Si compras sólo una vez a la semana (o con menos frecuencia) usa primero los productos más perecederos. También puedes optar por congelados.
  2. Elige recetas que puedan valer para más de un día (garbanzos, lentejas, guisos…). 
  3. Congela lo que te sobra si no te apetece repetir menú. 
  4. Ten ollas y sartenes de tamaño pequeño. 
  5. Planifica el menú semanal. Cuando improvisamos es más fácil que optemos por los fritos y comidas menos saludables. Si dedicas un momento de la tarde del domingo a planificar el menú semanal te será más fácil organizarte. 
  6. Cocina platos que puedan valer de acompañantes de varias comidas, como arroz, pasta, menestra o ensalada. 
  7. Haz tu propio recetario. Las recetas suelen estar pensadas para 4-6 personas, así que si ya has cocinado determinados platos y te han gustado, ¿por qué no crear tus propios menús? 
  8. Reconvierte las sobras en platos nuevos, así no repetirás menú varios días. Por ejemplo, la carne guisada puede comerse al día siguiente con pasta o arroz. 
  9. Invita a un familiar o un amigo a comer una vez a la semana. Cocinar para otros siempre es gratificante. Si tienes nietos o sobrinos, ¿por qué no enseñarles alguna de tus recetas? 
  10. Disfruta de la comida. Aunque sea en solitario la comida debe ser un momento especial del día. Comer en un ambiente agradable es fundamental. Por eso, no te olvides de poner el mantel y evita hacerlo en la cama o el sofá.

Desde masquemayores.com te animamos a probar nuevos alimentos. ¡Nunca es tarde! ¿Has comido, por ejemplo, algas, sushi o quinoa?

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