Ayudas técnicas para la deambulación: los bastones, las muletas y los andadores

A la hora de ayudar a un paciente con problemas de movilidad, se nos presentan soluciones de dos tipos. Unas, para el traslado y la movilización, como la entremetida, el trapecio o la grúa. Otros, que veremos a continuación, para la deambulación, como los bastones, las muletas o los andadores.

baston

Los bastones

Los bastones sirven para facilitar la deambulación, ya que aumentan la base de apoyo y, con ello, la estabilidad en el andar. Además, ayuda a repartir el peso de la persona que lo utiliza, disminuyendo la carga sobre las piernas.

Suelen ser de madera o aluminio y han de ser ajustables en altura, ya que la idónea es la que hay desde la cadera del paciente hasta el suelo. Además de los bastones convencionales, existen otros con varios puntos de apoyo que aumentan la base de sustentación, dando así una mayor estabilidad.

El modo correcto de utilizar un bastón consiste en agarrarlo con la mano dominante (con la que mayor fuerza tengamos). Partiendo desde la posición de parado con los pies juntos, el usuario del bastón debe adelantar primero el bastón, luego la pierna contraria y terminar adelantando el otro pie, quedando de nuevo en la posición inicial.

 

Las muletas

Tienen la misma función que los bastones y se basan en el mismo principio, aunque éstas se utilizan cuando los déficits funcionales son mayores, ya que proporcionan más estabilidad

Si se usa una sola muleta, la utilización será igual a la del bastón.

Si se usan dos muletas existen diferentes tipos de marcha:

  • En cuatro puntos: se adelanta una de las muletas, luego el pie opuesto, seguido de la otra muleta, y finalizando con el otro pie (pacientes que tienen poca fuerza en las dos piernas).
  • En tres puntos: se adelantan primero las dos muletas, seguido de la pierna en la que se tenga menos fuerza, y por último, el otro pie (pacientes que tienen toda la fuerza en una sola pierna).
  • En dos puntos: se levantan simultáneamente una muleta y el pie opuesto, y luego la otra muleta y el pie contrario (pacientes con debilidad en ambas piernas, pero fuerza en ambos brazos).

 

Los andadores

Están indicados en aquellos pacientes que poseen poca estabilidad o tienen miedo a las caídas, ya que proporcionan seguridad y aumentan en gran mediad la estabilidad.

Hay dos tipos:

  • Andador con ruedas incorporadas: facilitan la movilidad, aunque son menos seguros, ya que pueden producir caídas debido al desplazamiento de las ruedas no controlados por el usuario.
  • Andadores sin ruedas. Hay dos tipos:
    • Estacionarios: son de estructura fija. En movimiento se produce en dos tiempos, primero adelantando el andador y luego las piernas.
    • Recíprocos: se doblan permitiendo que un lado avance antes que el otro.

 

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