Dieta indicada para personas con trastornos de la deglución: dieta triturada

De forma general, podemos distinguir dos grandes grupos de trastornos de la deglución: por un lado, personas que padecen dificultad total para deglutir y tienen que ser alimentadas por sonda. Por otro, personas que, aunque tienen problemas para masticar y tragar, pueden llegar a alimentarse normalmente con una dieta triturada.

puré

Las posibles causas de estos trastornos son:

  • Un deterioro físico o cognitivo (ingesta insuficiente de alimentos, dificultades o cansancio al masticar, disfagia, anorexia e inapetencia, pérdida de dentición, reducción de la salivación, tumores, traumatismos, cirugía, traqueotomía, quimioterapia, radioterapia, fármacos, enfermedad de Parkinson, accidente cerebrovascular, Alzheimer u otras enfermedades neurológicas).
  • Apenas se mueven.
  • Su aparato digestivo puede tener sus funciones enlentecidas, motivando una disminución de la absorción y metabolización de los alimentos con un aporte alimenticio inferior al de las personas sanas.

 

Con esas premisas, los objetivos de una dieta triturada serán:

  • Cubrir las necesidades nutricionales del individuo.
  • Mantener una forma tradicional de alimentación (“cuchara y plato”).
  • Recuperar un peso adecuado para prevenir enfermedades asociadas a la desnutrición.

En consecuencia, estos enfermos deben ser alimentados por medio de purés, papillas, gelatinas y zumos, productos hiperprotéicos, agradables de sabor y variados.

Para evitar los posibles ATRAGRANTAMIENTOS y BRONCOASPIRACIONES (paso de alimento a la vía respiratoria) asociadas a los problemas de deglución se aconseja:

  • El entorno donde se realiza la alimentación debe ser tranquilo, relajado y sin distracciones para facilitar la concentración de la persona en el acto de comer.
  • Dar de comer siempre sentado, bien en el sillón o en la cama.
  • Despertar y motivar al enfermo antes de la ingesta del alimento.
  • Conviene cambiar los menús, que la comida sea rica, con buena presencia y a temperatura adecuada.
  • Darles la comida con una cuchara, biberón o jeringa.
  • Dar pequeñas raciones lentamente y con frecuencia. Esto evitará que la persona se canse.
  • En caso de dificultad para tragar líquidos, deben espesarse a la consistencia de yogur líquido, con polvos espesantes instantáneos que encontramos en la farmacia o con maicena.
  • Después de comer se recomienda mantener la postura incorporada entre 30 y 60 minutos.
  • Unos enfermos comen mucho, otros, en cambio apenas hay quien les haga abrir la boca; por este motivo se debe recordar que hay que tener mucha paciencia para alimentarlos bien.

 

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