Procedimientos del aseo: ¿cómo debe llevarse a cabo una ducha?

La ducha es la forma de aseo más adecuada y, siempre que se pueda, se debe recurrir a ella. Se recomienda para personas que no tienen problemas para mantenerse de pie dentro de la misma, aunque también pueden ducharse personas que necesiten ser ayudadas por un profesional para entrar, salir o mantenerse de pie.

ducha

El procedimiento que se lleva a cabo en el baño en la ducha es el siguiente:

  • Es recomendable comenzar la ducha con agua caliente y terminar con agua más fría.
  • Se tomará la ducha y se empezará mojando los pies y las piernas, para después ir subiendo hacia arriba hasta llegar al pecho.
  • Se comenzará enjabonando las zonas mas limpias, dejando para el final las zonas del cuerpo más sucias como son los genitales y los pies, frotando con suavidad y con un gel hidratante.
  • No se debe olvidar que hay que usar un champú suave con pH neutro para el aseo del cabello y hay que tener cuidado en que éste no entre dentro de los ojos.
  • Siempre se debe dejar la piel bien aclarada, de lo contrario puede irritarse.
  • Nunca se debe realizar el secado frotando la piel, sino presionando con ligeros toques, insistiendo en las regiones donde existan pliegues como son el bajo vientre, las axilas, ingles o debajo de las mamas.
  • Se debe procurar que la piel no quede húmeda, ya que la presencia de humedad favorece el desarrollo de infecciones causadas especialmente por hongos. Este proceso debe ser mucho más escrupuloso si la persona padece diabetes, ya que una infección como la descrita puede llegar a complicarse.
  • Cuando se haya secado muy bien la piel se aplicará crema hidratante. Éste es un buen momento para observar detenidamente el estado del mayor y para realizar un masaje que active la circulación sanguínea. Especialmente se observarán las zonas más propensas a la aparición de úlceras por presión.
  • Una vez vestido se acompañará al paciente a la habitación, dejándole cómodamente instalado y se guardará todo el material, dejando el baño ordenado.
  • Se debe anotar en el registro cualquier incidente que se produzca y si es necesario se comunicará a la enfermera o enfermero.

 

En el caso de que una persona necesite ayuda para ser aseada, se le debe proporcionar:

  • Seguridad psicológica, ya que la cuestión de la ducha o baño supone para determinadas personas, como son los ancianos, una actividad de riesgo que les crea miedo y ansiedad.
  • Seguridad física, mediante los elementos de precaución como alfombrillas, agarraderas o silla en el interior de la bañera o ducha.
  • Hay que ayudarles tanto como lo necesiten, al entrar o salir de la ducha o bañera, al sentarse en la silla de la ducha o a trasladarle y ducharle en una silla con orinal para la ducha.
  • Se les ofrecerá ayuda para lavarle la espalda y los pies o para cortarles las uñas después del baño.

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