Tipos de dietas: astringente y laxante

Tanto el estreñimiento como la diarrea son trastornos de la función intestinal. En un caso se trata de una ausencia de deposiciones mientras por otro, todo lo contrario, evacuaciones líquidas continuadas. Para combatir ambos problemas hay dietas especializadas, enfocadas a que el intestino vuelva lo antes posible a su trabajo habitual.

 arroz

Dieta astringente

La diarrea ocurre cuando se presentan evacuaciones líquidas frecuentes causadas por la introducción de gérmenes al organismo (amibas, bacterias y virus) mediante el consumo de agua y alimentos contaminados o por contacto con utensilios para comer y beber sin lavar correctamente. La dieta astringente está indicada en el tratamiento de la diarrea.

Sus características para la elaboración son:

  • Período inicial de ayuno absoluto entre 4 y 12 horas; si se prolonga, consumir preparados de suero oral de farmacia o casero (a 1 litro de agua hervida durante 5 minutos se debe añadir el zumo de un limón, dos cucharadas soperas de azúcar, media cucharada de sal y una cucharadita de bicarbonato).
  • Comenzar con pequeñas cantidades de agua de arroz y de zanahoria, agua y té flojo (sin o con muy poco azúcar).
  • A continuación, añadir pollo o pescado hervido, pan blanco tostado y jamón york, plátano y manzana sin piel, membrillo o yogurt natural sin azúcar.
  • Ir normalizando poco a poco el plan de comidas no utilizando las hortalizas y frutas, la leche, alimentos grasos y guisos hasta la normalización del proceso.
  • Evitar café y zumos.

 

Dieta laxante

El estreñimiento es una afección que se define casi siempre como el hecho de tener una deposición menos de tres veces por semana. Frecuentemente se asocia con heces duras o difíciles de evacuar. Usted puede presentar dolor mientras se evacuan las heces o puede ser incapaz de tener una deposición después de hacer fuerza. La dieta laxante está indicada en enfermos tanto con estreñimiento ocasional como crónico.

Características para su elaboración:

  • Se debe incrementar el consumo de fibra vegetal, consumiendo pan integral, cereales de grano entero, legumbres con sus cubiertas, frutas con piel (especialmente ciruela, kiwi, naranja, mandarina, sandía, etc.), hortalizas y verduras.
  • Se debe evitar el consumo de huevos cocidos, arroz, chocolate, leche, quesos y bebidas alcohólicas.
  • Se recomienda ingerir un vaso de agua tibia en ayunas y tomar de 2 a 3 litros de agua diarios.
  • Se recomienda ejercicio físico según las posibilidades y el estado físico del individuo, especialmente caminar.

 

Anteriormente ya hablamos de otros tipos de dietas: dietas pobres en grasa y pobres en sal y también dieta hipocalórica y dieta para diabéticos. ¿Te interesa el mundo de la alimentación? Mira este curso en Intervención en la Atención Higienico-Alimentaria en Instituciones.